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Semih Geçer: de la construcción al deporte, una visión empresarial que trasciende sectores

Foto del escritor: Núria Carballo
Núria Carballo
hace 7 horas
7 min de lectura

De los proyectos inmobiliarios de Gallardo al baloncesto femenino, la formación de atletas y el desarrollo de ICL, el empresario turco ha construido un ecosistema que comparte una misma filosofía: crear estructuras sólidas, invertir en las personas y generar valor duradero.


Semih Geçer- Gallardo
Semih Geçer- Gallardo

Hay grupos empresariales que crecen sumando compañías y otros que desarrollan una manera de gestionar capaz de trasladarse de un sector a otro. En la trayectoria de Semih Geçer, el punto de partida se encuentra en el desarrollo inmobiliario, pero su evolución ha incorporado también los equipos de baloncesto, la formación de atletas y la organización profesional de deportes de combate.

Semih comenzó su recorrido como asesor inmobiliario. En 2015 participó en la creación de Forces Grup y, tras una etapa en la que se completaron alrededor de cuarenta proyectos, abrió un nuevo ciclo empresarial con Gallardo. La compañía sitúa en 2022 el inicio de su etapa independiente y presenta actualmente más de diez años de experiencia, más de cien mil metros cuadrados desarrollados y actividad en Ankara y el norte de Chipre.

A partir de esa base, Gallardo ha construido un ecosistema que combina proyectos residenciales, gestión deportiva y nuevas plataformas de competición. Esta conversación recorre las ideas que conectan esas áreas y analiza la filosofía empresarial que sostiene su desarrollo.


Una cultura empresarial construida desde la experiencia


La trayectoria previa a Gallardo permite entender que la compañía no surgió como una operación aislada, sino como el resultado de años de experiencia, decisiones empresariales y proyectos ejecutados. Más que reconstruir una cronología, interesa identificar qué aprendizajes de aquella etapa siguen determinando hoy la forma de gestionar el grupo.


IOW: Después de aquel recorrido, ¿qué principios se convirtieron en la base de la cultura empresarial de Gallardo?


S.G: Nuestro recorrido empresarial no nació de un plan perfecto diseñado de antemano. Empezó al asumir responsabilidades muy pronto, trabajar intensamente y aprender a encontrar soluciones en circunstancias difíciles. Durante los primeros años cometimos errores, corregimos decisiones y volvimos a intentarlo.

El objetivo no era solamente sostenernos, sino construir una estructura basada en el trabajo y en la creación de valor duradero.

Con el tiempo entendimos que crecer no depende únicamente de la velocidad: exige estabilidad, confianza y capacidad para decidir correctamente. Esa idea continúa en la base de Gallardo. Asumimos responsabilidades, actuamos con disciplina y priorizamos el valor sostenible frente al beneficio inmediato.


Gallardo: construir más allá de los metros cuadrados


Gallardo se presenta hoy como una compañía con experiencia en proyectos residenciales y comerciales, actividad en Ankara y el norte de Chipre y una cartera en la que figuran desarrollos como Lagom, Villa Lagom y Lagom Natur.

En un mercado donde muchas promociones se comunican mediante cifras, la marca intenta situar el valor del proyecto en aquello que permanece después de su entrega.


IOW: ¿Qué diferencia el modelo inmobiliario de Gallardo y cómo se traduce su compromiso con la sostenibilidad en decisiones concretas?


S.G: La construcción y el sector inmobiliario constituyen la base de nuestro desarrollo corporativo, pero no entendemos esta actividad únicamente como producción de metros cuadrados o realización de ventas.

Analizamos el valor que cada proyecto generará a largo plazo para su ubicación, sus usuarios y sus inversores. Por eso trabajamos de forma conjunta el diseño, la calidad de vida, la accesibilidad, la sostenibilidad y el valor de la inversión.

Nuestro compromiso con estándares como LEED responde a esa misma visión: la sostenibilidad no debe limitarse a un mensaje de comunicación, sino expresarse mediante criterios verificables.


No aspiramos solo a entregar edificios, sino a crear espacios fiables, duraderos y capaces de seguir aportando valor años después.

Del sector inmobiliario a la gestión deportiva


El salto desde el desarrollo inmobiliario hacia el deporte podría interpretarse como una diversificación sin relación aparente. Sin embargo, Gallardo lo presenta como la aplicación de unas mismas capacidades de gestión: construir equipos, coordinar estructuras complejas, desarrollar marcas y sostener proyectos a largo plazo.

La experiencia comenzó además desde la operación directa y no únicamente desde el patrocinio.


IOW: ¿Cómo se produjo la entrada de Gallardo en el deporte y por qué decidieron asumir un papel activo en su organización?


S.G : Nuestra entrada en el deporte no fue repentina ni nació únicamente con una finalidad de patrocinio.

La disciplina, la competición, el trabajo en equipo y la mejora continua siempre han formado parte de nuestra manera de entender el desarrollo.

Al trasladar al deporte la experiencia adquirida en gestión, organización y construcción de marca, comprobamos que también allí podíamos crear estructuras profesionales y orientadas al largo plazo.

En las primeras etapas organizamos varios eventos de MMA en algunos de los principales pabellones de baloncesto de Ankara. Aquello nos permitió adquirir experiencia directa en coordinación de atletas y equipos técnicos, producción, experiencia del público y comunicación de marca.

Comprendimos entonces que queríamos ser actores directos en la organización, la formación y la creación de valor dentro del deporte.


Gallardo Spor Kulübü: construir una identidad deportiva


Esa filosofía encontró una de sus expresiones más visibles en Gallardo Spor Kulübü.

Para la temporada 2026-2027, el proyecto de baloncesto femenino incorpora a Zafer Kalaycıoğlu, entrenador con experiencia nacional e internacional. La elección sugiere que el club quiere construir algo más amplio que una plantilla competitiva para una sola temporada.


IOW: ¿Qué función ocupa Gallardo Spor Kulübü dentro del grupo y qué cultura quieren consolidar con esta nueva etapa?


S.G: Gallardo Spor Kulübü traslada a la pista el enfoque corporativo que hemos desarrollado en el mundo empresarial.

Nuestra inversión en baloncesto femenino no persigue solamente ganar partidos o conseguir resultados inmediatos. Queremos construir un club apoyado en una cultura de equipo sólida, una estructura técnica adecuada, una gestión profesional y un desarrollo deportivo sostenible.

La incorporación de Zafer Kalaycıoğlu forma parte de ese objetivo. Su experiencia y sus éxitos aportan conocimiento técnico, pero también memoria institucional y cultura de baloncesto.

Mientras formamos un equipo competitivo, concedemos la misma importancia al desarrollo de las jugadoras jóvenes, a la identidad de lucha y a la disciplina diaria.

El resultado importa, pero el éxito duradero nace de la planificación, la estabilidad y la calidad del trabajo repetido cada día.


El deporte femenino como compromiso de futuro


La apuesta por el baloncesto femenino incorpora también una dimensión social. La visibilidad de las deportistas, la creación de referentes y las oportunidades para nuevas generaciones dependen tanto del rendimiento en la pista como de la continuidad de las estructuras que las sostienen.


IOW: ¿Qué impacto aspira a generar Gallardo mediante su inversión en deporte femenino?


S.G: Creemos que apoyar el deporte femenino produce un impacto social muy poderoso.

Aumentar la visibilidad de las atletas, crear referentes sólidos para las personas jóvenes y contribuir a que el baloncesto femenino llegue a públicos más amplios nos importa tanto como los objetivos deportivos.

Queremos que Gallardo Spor Kulübü se convierta en una marca deportiva duradera: un club que compita, mejore de manera continua y genere confianza a través de los valores que representa. -Semih Geçer

Kimura: disciplina y desarrollo del atleta


Dentro de esa arquitectura deportiva, Kimura Jiu-Jitsu Academy cumple una función distinta a la de un evento o una competición.

Su trabajo se desarrolla cada día en el gimnasio y reúne jiu jitsu brasileño, MMA, kickboxing y lucha bajo una misma cultura de entrenamiento.


IOW: ¿Qué lugar ocupa Kimura dentro de Gallardo Spor Kulübü y qué tipo de desarrollo ofrece a los atletas?


S.G: Kimura no es una estructura separada, sino el marco que hemos creado para los deportes de combate dentro de Gallardo Spor Kulübü.

Reúne distintas disciplinas dentro de una misma cultura de entrenamiento y sitúa en el centro el desarrollo técnico, la disciplina y la continuidad del atleta.

Aplicamos a los deportes de combate la misma mirada a largo plazo que utilizamos al construir equipos de baloncesto.

Kimura expresa el compromiso de ser un club que forma deportistas diariamente y no una entidad que aparece únicamente durante las competiciones.

Queremos que atletas de diferentes niveles encuentren un entorno seguro, sistemático y de calidad para evolucionar.


SEMIH GEÇER- ICL
SEMIH GEÇER- ICL

ICL: una nueva etapa en los deportes de combate


La formación cotidiana de Kimura y la organización de competiciones profesionales responden a necesidades diferentes.

ICL nace para asumir la segunda de esas funciones y convertir la experiencia acumulada en los eventos de Ankara en una estructura independiente, reconocible y escalable.


IOW: ¿Qué modelo quiere construir ICL y cómo se relacionará con Kimura sin confundir sus respectivas funciones?


S.G: ICL nace con el objetivo de trasladar nuestra experiencia previa en la organización de MMA a una compañía más institucional, independiente y escalable.

ICL no se concibe simplemente como una marca que organiza combates, sino como una plataforma capaz de ofrecer estándares profesionales a atletas, equipos técnicos, espectadores, medios, patrocinadores y socios comerciales.

Kimura e ICL tendrán funciones diferentes y complementarias: Kimura se concentra en la formación y el desarrollo diario de los atletas dentro de Gallardo Spor Kulübü, mientras que ICL asumirá la dimensión de organización profesional.

Queremos construir una organización duradera y fiable mediante operaciones sólidas, enfrentamientos adecuados, producción de calidad, eventos seguros y alianzas de marca sostenibles.


Una visión común para proyectos diferentes


El sector inmobiliario, el baloncesto femenino, Kimura e ICL pertenecen a universos distintos, pero Gallardo los presenta como expresiones de un mismo sistema.

El reto no consiste en enumerar empresas, sino en hacer comprensible la lógica que las conecta y el estándar con el que el grupo quiere ser reconocido.


IOW: ¿Qué principios unen el conjunto de Gallardo y cuál es la ambición que conecta sus próximos proyectos?


S.G: En la próxima etapa no queremos que Gallardo crezca únicamente en términos numéricos.

Nuestros proyectos inmobiliarios, el baloncesto femenino, Kimura e ICL puedan parecer ámbitos separados, todos convergen en los mismos valores: construir las estructuras adecuadas, invertir en las personas, mantener estándares profesionales y crear valor duradero.

Queremos elevar la calidad de los proyectos, reforzar la solidez de nuestras instituciones y ampliar el impacto de nuestras marcas.

No construimos solo edificios, equipos o eventos; intentamos crear estructuras fiables, sostenibles y capaces de permanecer.

Esa es la visión que queremos transmitir a nuestros colaboradores y a quienes se interesan por nuestras actividades.


Una estructura empresarial, diferentes ámbitos de actividad


La evolución de Gallardo refleja una estrategia de diversificación que ha trasladado la experiencia adquirida en el sector inmobiliario hacia nuevas áreas de actividad, especialmente el deporte y la organización de competiciones.

El desarrollo inmobiliario continúa siendo la base empresarial del grupo, mientras que Gallardo Spor Kulübü representa su apuesta por la gestión deportiva y el baloncesto femenino. Kimura concentra la formación y el desarrollo de atletas en distintas disciplinas de combate, e ICL constituye un proyecto orientado a la organización profesional de competiciones.

Aunque cada iniciativa responde a objetivos y públicos diferentes, todas comparten los principios que Semih Geçer identifica como fundamentales en la gestión de Gallardo: planificación, profesionalización, inversión en las personas y creación de valor a largo plazo.

El desarrollo de ICL abre una nueva etapa dentro de esta diversificación, apoyada en la experiencia previa del grupo en la organización de eventos de MMA en Ankara. Su evolución permitirá observar cómo Gallardo aplica su modelo de gestión a una actividad con exigencias operativas, deportivas y comerciales propias.

Por ahora, el objetivo expresado por el grupo no es únicamente ampliar su número de proyectos, sino reforzar la calidad, la solidez y la continuidad de las estructuras que ya desarrolla.

Una estrategia que sitúa la consolidación empresarial, la profesionalización y la sostenibilidad de cada actividad en el centro de su siguiente etapa.


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